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jueves, 9 de febrero de 2017
Residentes orureños en La Paz crean el primer Centro Cívico
Orureños de nacimiento que actualmente residen en la ciudad de La Paz, decidieron crear el primer Centro Cívico de Residentes Orureños, con el fin de fomentar el civismo de quienes nacieron en la tierra del "Pagador", y concretar algunas acciones, en favor del desarrollo del departamento que los vio nacer.
El pasado 7 de febrero, en horas de la mañana, en ambientes del Salón de los Espejos del Hotel Torino de la sede de gobierno, se posesionó al directorio de esta nueva institución, que ejercerá sus funciones en el periodo 2017-2020, con el objetivo de generar acciones en los ámbitos: cultural, cívico, social y económico, de esta forma aunar esfuerzos para trabajar de manera conjunta en beneficio de las necesidades de la tierra orureña.
"Durante años nos reunimos en el Centro de Acción Orureña, lamentablemente los directivos de esta institución solo hacían el acto conmemorativo del 10 de Febrero, y el resto del año no se generaba ninguna acción, y tampoco más actividades que unan a quienes nacimos en la tierra del Pagador; por ejemplo la gestión pasada, en la efeméride de la gesta libertaria se desarrollaron las elecciones de esta institución y solo se realizó una cena de confraternidad y pare de contar, se olvidaron de otras fechas significativas, como el 1 de Noviembre o el 6 de Octubre; por estos factores, varios residentes orureños de diferentes sectores, decidimos reunirnos y nos propusimos trabajar de manera más activa por nuestro departamento, desde la ciudad de La Paz, proponiendo y defendiendo todas las necesidades y rechazando todo aquello que vaya en contra de nuestra tierra", indicó al matutino LA PATRIA, el presidente electo del Centro Cívico de Residentes Orureños, Juan Salinas Guzmán.
Salinas, mencionó que se pretende a través de esta nueva institución, rescatar el civismo, no solo de los residentes, sino de todos los orureños, ya que este aspecto estaría desapareciendo con el transcurrir de los años, debido a que lamentablemente los principales dirigentes del Comité Cívico Departamental, han politizado sus acciones durante varias gestiones, dejando algunas perspectivas de lado.
DIRECTORIO
El directorio 2017-2020 del Centro Cívico de Residentes Orureños está conformado por: presidente, Juan Salinas Guzmán; primer vicepresidente, Absalón Pacheco; segundo vicepresidente, Norah Salamanca; secretario general, Ramil Choque; secretarios de actas y jurídica, Raquel Mallea; de Cultura y Relaciones, Marcelo Ríos; secretarios de Hacienda, Juan Limache, Tito Tapia; de Organización, Bernardo Olmos; de Deportes, Carola Chuquimia; de Comunicación, Edwin Ortuño; vocales, René Auza y Jorge Godínez.
lunes, 6 de febrero de 2017
Fiesta de la orureñidad en La Paz con Llajtaymanta y la banda Poopó
Llajtaymanta y la banda Intercontinental Poopó interpretarán lo mejor de su repertorio musical en la fiesta de confraternidad de la orureñidad, que se efectuará este viernes 10 de febrero en el salón “Germania” del Hotel Europa.
El reventón forma parte de las actividades organizadas por el Centro de Acción Orureña (CAO), que agrupa a residentes orureños en la ciudad de La Paz, para celebrar la efeméride departamental de Oruro.
La fiesta espera aglutinar a todas las generaciones de la ciudad Quirquincha, informó Juan Pablo Revollo, presidente de la institución cívica.
Los festejos comenzaron el 21 de enero cuando el CAO coadyuvó en la puesta en escena del “Infierno y sus pecados”, obra que resaltó la riqueza de la danza de la “Diablada de Oruro, en la sede de Gobierno.
Otra de las actividades que realzará el homenaje a los 236 años del levantamiento protagonizado por Sebastián Pagador en 1781, se efectuará la mañana del viernes 10 de febrero, con el tradicional desfile de residentes orureños que partirá de la calle Comercio (a la altura del reloj), “para dirigirse a la Plaza Murillo y proceder con el solemne acto del colocado de ofrendas florales a los pies del monumento de Pedro Domingo Murillo, como testimonio y agradecimiento de los hijos del protomártir Sebastián Pagador”, precisó Revollo.
Las adhesiones para la fiesta de confraternidad de la orureñidad pueden ser adquiridas en Superticket Sur (La Chiwiña) y Discolandia (El Prado).
El reventón forma parte de las actividades organizadas por el Centro de Acción Orureña (CAO), que agrupa a residentes orureños en la ciudad de La Paz, para celebrar la efeméride departamental de Oruro.
La fiesta espera aglutinar a todas las generaciones de la ciudad Quirquincha, informó Juan Pablo Revollo, presidente de la institución cívica.
Los festejos comenzaron el 21 de enero cuando el CAO coadyuvó en la puesta en escena del “Infierno y sus pecados”, obra que resaltó la riqueza de la danza de la “Diablada de Oruro, en la sede de Gobierno.
Otra de las actividades que realzará el homenaje a los 236 años del levantamiento protagonizado por Sebastián Pagador en 1781, se efectuará la mañana del viernes 10 de febrero, con el tradicional desfile de residentes orureños que partirá de la calle Comercio (a la altura del reloj), “para dirigirse a la Plaza Murillo y proceder con el solemne acto del colocado de ofrendas florales a los pies del monumento de Pedro Domingo Murillo, como testimonio y agradecimiento de los hijos del protomártir Sebastián Pagador”, precisó Revollo.
Las adhesiones para la fiesta de confraternidad de la orureñidad pueden ser adquiridas en Superticket Sur (La Chiwiña) y Discolandia (El Prado).
viernes, 11 de noviembre de 2016
Cochabamba Homenaje a Oruro por su fundación
La directiva y las socias del Club del Libro María Quiroga Vargas realizaron un homenaje a la fundación del departamento de Oruro, en el teatro Adela Zamudio. Para la ocasión. se preparó un acto cultural que comenzó con una reseña histórica de la capital del folclore y la de sus escritores y poetas. También se hizo un reconocimiento a la fraternidad artística y cultural La Diablada, de Oruro.
lunes, 12 de septiembre de 2016
Orureños aseguran que aportan con empresas y profesionales
La mayor parte de los miles de orureños que llegaron a Cochabamba a partir de los años 70 están asentados en Villa Sebastián Pagador, al sur de la ciudad, donde han intentado replicar su ciudad natal.
El Censo de 2012 da cuenta de que en la Llajta viven 63.016 orureños, la mayor parte en esta villa.
El presidente del Centro de Residentes Orureños en Cochabamba, Javier García Barrios, afirma que además de Villa Sebastián Pagador, sus paisanos están distribuidos en otros sectores de la ciudad.
Confirma que los orureños que se han asentado en Villa Sebastián Pagador han traído consigo su cultura, costumbres, música y platos típicos de su región. Una plaza y un mercado llevan el nombre de 10 de Febrero, fecha en la que festejan su aniversario.
EMPRESAS
Los orureños que viven en Cochabamba aportan a su desarrollo con emprendimientos que han iniciado hace muchos años.
García afirma que los empresarios orureños generan fuentes de empleo con sus empresas y los profesionales contribuyen con su trabajo.
“El orureño es una persona muy trabajadora, honesta y le gusta ayudar a sus coterráneos”.
García nombra como ejemplo a Abdías López, una persona emprendedora y que se ha convertido en un protagonista del desarrollo de Cochabamba.
Puntualiza que los orureños retribuyen a Cochabamba con su esfuerzo, trabajo y el pago puntual de sus impuestos.
PROFESIONALES
Giovanni Picolominy es un orureño que vino a estudiar Comunicación Social a la Universidad Católica, en 1991, y el destino quiso que se quedara en Cochabamba.
Picolominy, quien se considera un orureño de cepa, es muy agradecido con la Llajta por haberlo acogido “gentilmente” y darle la oportunidad de formar un hogar.
Llegó a Cochabamba a los 17 años y se instaló en la calle Nataniel Aguirre y Punata, donde pudo conocer, de primera mano, la cultura gastronómica de esta ciudad, cerca de La Cancha.
Él se considera afortunado porque en la Universidad conoció a un grupo de amigos que hicieron de guías para que visitara las provincias más importantes de Cochabamba y sus fiestas patronales.
En cuanto a su aporte profesional, Picolominy trabajó durante 13 años en la Defensoría del Pueblo, 6 de ellos en Cochabamba. Gracias a esta institución pudo llegar a los municipios más pequeños y alejados de la capital para ayudar a sus pobladores.
Actualmente es docente en la Universidad Mayor de San Simón en Comunicación Social.
Martín Fernández es otro orureño que llegó a Cochabamba hace una década y se estableció en el municipio de Colcapirhua. Había venido para estudiar auditoría y tenía toda la intención de regresar a su tierra.
Sin embargo, asegura que la Llajta terminó seduciéndolo, especialmente por su clima, comida y las oportunidades de trabajo que se le abrieron cuando terminó de estudiar.
En Colcapirhua conoció a su actual esposa, con quien contrajo nupcias y tuvo su primer hijo, Ariel, que cumplió tres años en agosto pasado.
Al igual que Martín, muchos de los orureños migran a Cochabamba para estudiar, destaca Javier García.
GASTRONOMÍA
El cordero que se prepara y sirve en restaurantes como la Quinta Moreira es un motivo de orgullo para los residentes orureños en Cochabamba.
García afirma que además de la Quinta Moreira, el Nayjama es otro restaurante, en Tiquipaya, muy popular entre los orureños y cochabambinos.
Menciona también que los famosos chorizos de la ranchería (una zona del centro de Oruro) se venden ahora en La Cancha y es uno de los negocios más visitadas por los orureños que sienten nostalgia por su tierra, y por los cochabambinos que les gusta esta comida.
SUS DANZAS
Si se habla de cultura, García menciona inmediatamente a la diablada y al Carnaval de Oruro que se replican en diferentes espacios de Cochabamba.
El 10 de febrero pasado, por ejemplo, el Centro de Residentes Orureños organizó conjuntamente con la Alcaldía una exposición de máscaras, caretas y trajes de diablos, que fueron traídos desde Oruro, una colección del historiador Jorge Vargas Lusa.
Los residentes orureños hicieron también una presentación de sus danzas en El Prado y un desfile cívico por su aniversario.
García destaca que los residentes orureños realizan también actividades para ayudar a las personas que tienen algún problema de salud. Para este efecto organizan kermeses y eventos musicales.
Los orureños tienen además el Comité de Damas que se ocupa de realizar diversas actividades de beneficencia.
Llegó para estudiar y luego formó su hogar
Al orureño Giovanni Picolominy Rojas le atrajeron siempre las actividades relacionadas con el periodismo, motivo por el cual se animó a migrar a Cochabamba, para estudiar Comunicación Social en la Universidad Católica Boliviana, en 1991.
Picolominy puntualiza que en su natal Oruro no había esta carrera en esa época.
Les gusta la comida de Cochabamba
Los orureños disfrutan de la comida de la Llajta y han asimilado bastante bien su gastronomía.
El presidente del Centro de Residentes Orureños, Javier García, asegura que algunos de sus paisanos que vuelven a su tierra se han llevado consigo una idea de negocios en base a la comida que han aprendido a cocinar en Cochabamba.
El Censo de 2012 da cuenta de que en la Llajta viven 63.016 orureños, la mayor parte en esta villa.
El presidente del Centro de Residentes Orureños en Cochabamba, Javier García Barrios, afirma que además de Villa Sebastián Pagador, sus paisanos están distribuidos en otros sectores de la ciudad.
Confirma que los orureños que se han asentado en Villa Sebastián Pagador han traído consigo su cultura, costumbres, música y platos típicos de su región. Una plaza y un mercado llevan el nombre de 10 de Febrero, fecha en la que festejan su aniversario.
EMPRESAS
Los orureños que viven en Cochabamba aportan a su desarrollo con emprendimientos que han iniciado hace muchos años.
García afirma que los empresarios orureños generan fuentes de empleo con sus empresas y los profesionales contribuyen con su trabajo.
“El orureño es una persona muy trabajadora, honesta y le gusta ayudar a sus coterráneos”.
García nombra como ejemplo a Abdías López, una persona emprendedora y que se ha convertido en un protagonista del desarrollo de Cochabamba.
Puntualiza que los orureños retribuyen a Cochabamba con su esfuerzo, trabajo y el pago puntual de sus impuestos.
PROFESIONALES
Giovanni Picolominy es un orureño que vino a estudiar Comunicación Social a la Universidad Católica, en 1991, y el destino quiso que se quedara en Cochabamba.
Picolominy, quien se considera un orureño de cepa, es muy agradecido con la Llajta por haberlo acogido “gentilmente” y darle la oportunidad de formar un hogar.
Llegó a Cochabamba a los 17 años y se instaló en la calle Nataniel Aguirre y Punata, donde pudo conocer, de primera mano, la cultura gastronómica de esta ciudad, cerca de La Cancha.
Él se considera afortunado porque en la Universidad conoció a un grupo de amigos que hicieron de guías para que visitara las provincias más importantes de Cochabamba y sus fiestas patronales.
En cuanto a su aporte profesional, Picolominy trabajó durante 13 años en la Defensoría del Pueblo, 6 de ellos en Cochabamba. Gracias a esta institución pudo llegar a los municipios más pequeños y alejados de la capital para ayudar a sus pobladores.
Actualmente es docente en la Universidad Mayor de San Simón en Comunicación Social.
Martín Fernández es otro orureño que llegó a Cochabamba hace una década y se estableció en el municipio de Colcapirhua. Había venido para estudiar auditoría y tenía toda la intención de regresar a su tierra.
Sin embargo, asegura que la Llajta terminó seduciéndolo, especialmente por su clima, comida y las oportunidades de trabajo que se le abrieron cuando terminó de estudiar.
En Colcapirhua conoció a su actual esposa, con quien contrajo nupcias y tuvo su primer hijo, Ariel, que cumplió tres años en agosto pasado.
Al igual que Martín, muchos de los orureños migran a Cochabamba para estudiar, destaca Javier García.
GASTRONOMÍA
El cordero que se prepara y sirve en restaurantes como la Quinta Moreira es un motivo de orgullo para los residentes orureños en Cochabamba.
García afirma que además de la Quinta Moreira, el Nayjama es otro restaurante, en Tiquipaya, muy popular entre los orureños y cochabambinos.
Menciona también que los famosos chorizos de la ranchería (una zona del centro de Oruro) se venden ahora en La Cancha y es uno de los negocios más visitadas por los orureños que sienten nostalgia por su tierra, y por los cochabambinos que les gusta esta comida.
SUS DANZAS
Si se habla de cultura, García menciona inmediatamente a la diablada y al Carnaval de Oruro que se replican en diferentes espacios de Cochabamba.
El 10 de febrero pasado, por ejemplo, el Centro de Residentes Orureños organizó conjuntamente con la Alcaldía una exposición de máscaras, caretas y trajes de diablos, que fueron traídos desde Oruro, una colección del historiador Jorge Vargas Lusa.
Los residentes orureños hicieron también una presentación de sus danzas en El Prado y un desfile cívico por su aniversario.
García destaca que los residentes orureños realizan también actividades para ayudar a las personas que tienen algún problema de salud. Para este efecto organizan kermeses y eventos musicales.
Los orureños tienen además el Comité de Damas que se ocupa de realizar diversas actividades de beneficencia.
Llegó para estudiar y luego formó su hogar
Al orureño Giovanni Picolominy Rojas le atrajeron siempre las actividades relacionadas con el periodismo, motivo por el cual se animó a migrar a Cochabamba, para estudiar Comunicación Social en la Universidad Católica Boliviana, en 1991.
Picolominy puntualiza que en su natal Oruro no había esta carrera en esa época.
Les gusta la comida de Cochabamba
Los orureños disfrutan de la comida de la Llajta y han asimilado bastante bien su gastronomía.
El presidente del Centro de Residentes Orureños, Javier García, asegura que algunos de sus paisanos que vuelven a su tierra se han llevado consigo una idea de negocios en base a la comida que han aprendido a cocinar en Cochabamba.
miércoles, 15 de junio de 2016
AGASAJO DEL CENTRO DE DAMAS ORUREÑAS
La presidenta del Centro de Damas Orureñas residentes en La Paz, Elsa García de Niño de Guzmán, organizó un té, para agasajar a las socias de la organización que desempeñan el rol de madres.
En la reunión participó un grupo de representantes de instituciones femeninas paceñas, quienes departieron en el grato encuentro femenino.
Como todos los años, la anfitriona también preparó presentes para cada una de las invitadas y pronunció un elocuente discurso de homenaje al ser más sublime.
En la reunión participó un grupo de representantes de instituciones femeninas paceñas, quienes departieron en el grato encuentro femenino.
Como todos los años, la anfitriona también preparó presentes para cada una de las invitadas y pronunció un elocuente discurso de homenaje al ser más sublime.
sábado, 14 de mayo de 2016
Saúl Góngora: “Vuelvo a EEUU despreciado en mi propio país”
Saúl Góngora, orureño que vive en Baltimore, Estados Unidos hace más de 14 años, ha pasado un calvario para que pueda cobrar la Renta Dignidad en Bolivia que por ley le corresponde.
Sin embargo, tuvo que retornar al país del norte después de haber pasado un calvario para cobrar la pensión que se paga a todos los bolivianos mayores de 60 años. Sufrió mala orientación y burocracia en el trámite administrativo en algunas instituciones como la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS), el Servicio de Identificación Personal (SEGIP); el Tribunal Electoral Departamental (TED) y otros.
“Vuelvo a Estados Unidos despreciado en mi propio país. Apenas pude cobrar mi Bono Dignidad de un año y no de los diez como correspondía. No encontré predisposición en ayudarme. Son como máquinas los que atienden, no entienden nada y no colaboran”, cuenta Góngora antes de retornar a Estados Unidos hace un par de semanas.
APS Vivian Balderrama, supervisora de la APS Cochabamba, explicó que al denunciante no le corresponde el pago de la Renta Dignidad con carácter retroactivo de 10 años.
No se puede dar la Renta a personas que viven fuera del país. La ley establece que este bono es solo para quienes residen en Bolivia.
Tampoco pueden dar de los últimos 10 años. “Solo se puede dar de un año como retroactivo”, sentenció.
El orureño estuvo en la Capital folclórica entre dos a tres semanas para cobrar el bono que el Gobierno otorga desde el 2007.
A los 70 años, tuvo que hacer entre cuatro a cinco filas en el SEGIP, otras cuatro en el TED y otra en una de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).
Góngora se fue de Bolivia a Baltimore en 1999, pero su calvario empezó el 2015 cuando fue al Consulado de Bolivia en dicha ciudad norteamericana a renovar su carnet de identidad. Ahí le dijeron que estaba compartiendo su número de cédula con 15 personas más en diferentes ciudades del país (Oruro, Cochabamba, Tarija y otros).
“Claro que a un comienzo empecé los trámites en Estados Unidos, pero supuse que sería mejor hacerlo en Oruro y por eso vine a Bolivia. Lamentablemente me salió más complicado, pese a que hice todo para regularizar mis documentos, primero, y después intentar cobrar la renta”, acota Góngora.
Una que vez que estuvo en Oruro, presentó documentos y cartas indicando que él era el dueño de ese número e hizo todo un trámite. Finalmente, le dieron una Resolución Administrativa de la Dirección Nacional de Investigaciones de La Paz con su número correcto. “Me dijeron que desde entonces ya no tendría problemas para renovar mi cédula”, dijo.
Pero, el calvario para Saúl no terminó ahí. Se aproximó al SEGIP y observaron que los apellidos de sus papás no coincidían. Le enviaron al TED. Le pidieron un certificado de matrimonio de sus padres. “Gracias a Dios que una funcionaria me certificó la documentación y nuevamente con eso me fui al Servicio de identificación”.
Y otra vez en el SEGIP le dijeron que su número de identidad también lo tenía otra persona de apellido Aguilar, quien había sacado su documento en 1928.
“Pero, tengo una Resolución Administrativa de La Paz, les dije. Eso lo hicieron los policías y ya no tiene validez, me respondieron”, cuenta Góngora.
Le propusieron que si quería resolver el problema rápido le aumentarían dos dígitos a su número de cédula. “Yo no acepté y me dijeron que si no aprobaba tendría que esperar unos seis meses y si aceptaba lo harían inmediatamente. Ante la premura y la necesidad tuve que aceptar. Me sacaron la foto y me dieron el nuevo carnet”, explica.
Después, el orureño se fue al Servicio Nacional del Sistema de Reparto (Senasir) para tramitar su jubilación y ahí le observaron la fecha de la Resolución Administrativa de La Paz.
Finalmente, se fue a la Vitalicia (Entidad Gestora de la Renta Dignidad concluyó el 31 de enero de 2016), de donde la APS era parte. Pidió cobrar por los diez años que le tocaba recibir.
“Solicité que se me pague con carácter retroactivo y me dijeron groseramente que no me iban a pagar de los 10 años, sino solo de uno porque así dice la ley. Al final tuve que aceptar”.
Le dieron una ficha para que vaya a registrarse a la Cooperativa Cristo Rey, para que a través de esa institución financiera le pagasen de un año.
“En Cristo Rey me atendieron muy bien. Una excelente atención. Me registraron y ya estaba listo para cobrar”, sentenció.
Góngora se encuentra ya en Estados Unidos y se fue triste por todo el calvario que pasó en su propia tierra y por no haber logrado cobrar de los diez años la Renta Dignidad.
Sin embargo, tuvo que retornar al país del norte después de haber pasado un calvario para cobrar la pensión que se paga a todos los bolivianos mayores de 60 años. Sufrió mala orientación y burocracia en el trámite administrativo en algunas instituciones como la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS), el Servicio de Identificación Personal (SEGIP); el Tribunal Electoral Departamental (TED) y otros.
“Vuelvo a Estados Unidos despreciado en mi propio país. Apenas pude cobrar mi Bono Dignidad de un año y no de los diez como correspondía. No encontré predisposición en ayudarme. Son como máquinas los que atienden, no entienden nada y no colaboran”, cuenta Góngora antes de retornar a Estados Unidos hace un par de semanas.
APS Vivian Balderrama, supervisora de la APS Cochabamba, explicó que al denunciante no le corresponde el pago de la Renta Dignidad con carácter retroactivo de 10 años.
No se puede dar la Renta a personas que viven fuera del país. La ley establece que este bono es solo para quienes residen en Bolivia.
Tampoco pueden dar de los últimos 10 años. “Solo se puede dar de un año como retroactivo”, sentenció.
El orureño estuvo en la Capital folclórica entre dos a tres semanas para cobrar el bono que el Gobierno otorga desde el 2007.
A los 70 años, tuvo que hacer entre cuatro a cinco filas en el SEGIP, otras cuatro en el TED y otra en una de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).
Góngora se fue de Bolivia a Baltimore en 1999, pero su calvario empezó el 2015 cuando fue al Consulado de Bolivia en dicha ciudad norteamericana a renovar su carnet de identidad. Ahí le dijeron que estaba compartiendo su número de cédula con 15 personas más en diferentes ciudades del país (Oruro, Cochabamba, Tarija y otros).
“Claro que a un comienzo empecé los trámites en Estados Unidos, pero supuse que sería mejor hacerlo en Oruro y por eso vine a Bolivia. Lamentablemente me salió más complicado, pese a que hice todo para regularizar mis documentos, primero, y después intentar cobrar la renta”, acota Góngora.
Una que vez que estuvo en Oruro, presentó documentos y cartas indicando que él era el dueño de ese número e hizo todo un trámite. Finalmente, le dieron una Resolución Administrativa de la Dirección Nacional de Investigaciones de La Paz con su número correcto. “Me dijeron que desde entonces ya no tendría problemas para renovar mi cédula”, dijo.
Pero, el calvario para Saúl no terminó ahí. Se aproximó al SEGIP y observaron que los apellidos de sus papás no coincidían. Le enviaron al TED. Le pidieron un certificado de matrimonio de sus padres. “Gracias a Dios que una funcionaria me certificó la documentación y nuevamente con eso me fui al Servicio de identificación”.
Y otra vez en el SEGIP le dijeron que su número de identidad también lo tenía otra persona de apellido Aguilar, quien había sacado su documento en 1928.
“Pero, tengo una Resolución Administrativa de La Paz, les dije. Eso lo hicieron los policías y ya no tiene validez, me respondieron”, cuenta Góngora.
Le propusieron que si quería resolver el problema rápido le aumentarían dos dígitos a su número de cédula. “Yo no acepté y me dijeron que si no aprobaba tendría que esperar unos seis meses y si aceptaba lo harían inmediatamente. Ante la premura y la necesidad tuve que aceptar. Me sacaron la foto y me dieron el nuevo carnet”, explica.
Después, el orureño se fue al Servicio Nacional del Sistema de Reparto (Senasir) para tramitar su jubilación y ahí le observaron la fecha de la Resolución Administrativa de La Paz.
Finalmente, se fue a la Vitalicia (Entidad Gestora de la Renta Dignidad concluyó el 31 de enero de 2016), de donde la APS era parte. Pidió cobrar por los diez años que le tocaba recibir.
“Solicité que se me pague con carácter retroactivo y me dijeron groseramente que no me iban a pagar de los 10 años, sino solo de uno porque así dice la ley. Al final tuve que aceptar”.
Le dieron una ficha para que vaya a registrarse a la Cooperativa Cristo Rey, para que a través de esa institución financiera le pagasen de un año.
“En Cristo Rey me atendieron muy bien. Una excelente atención. Me registraron y ya estaba listo para cobrar”, sentenció.
Góngora se encuentra ya en Estados Unidos y se fue triste por todo el calvario que pasó en su propia tierra y por no haber logrado cobrar de los diez años la Renta Dignidad.
sábado, 30 de abril de 2016
Casiano Ancalle, un orureño en el film "Experta en Crisis"
Hollywood parece un sueño inalcanzable para cualquier actor, director y cineasta, pero para Casiano Ancalle, orureño nacido en el 22 de mayo de 1948 ha sido una realidad palpable, participando de la película "Experta en Crisis" que se estrenó la gestión pasada.
"Experta en Crisis" (Our brand is crisis, título en inglés) del director David Gordon, producción de George Clooney y protagonizado por Sandra Bullock, refleja la campaña a la Presidencia de Bolivia de Gonzalo Sánchez de Lozada en 2002, y la intervención del gobierno de Estados Unidos en ella, revela las tácticas y batallas personales de los consejeros de primera clase para quienes nada es sagrado y ganar es lo único que importa.
El film tomó en cuenta a Casiano Ancalle, ingeniero, pastor evangélico, líder político y ex candidato a la presidencia de la república de Bolivia por el partido Arbol en 1993, actualmente radicado en Puerto Rico.
"Un día poco pensado me buscaron los cineastas de Hollywood para realizar el papel de dirigente campesino en la película que protagonizaría Sandra Bullock, papel que no dudaron en cederme por las facciones típicas de campesino boliviano y por la facilidad que demostré al interpretar ese papel, me llevaron a Nueva Orleans donde se montaba la filmación, campamento con un ferrocarril con varios trailers y uno de ellos tenía vestimenta boliviana y específicamente zapatos, pantalones, chompa, sombrero y chalina de campesino boliviano, maquillaje que me hicieron resaltar mis facciones de boliviano", relató Casiano.
El ex político boliviano, relató cómo de sorprendente es el movimiento logístico dentro la empresa cinematográfica en el país del Norte, donde desde la vestimenta, hasta la escenografía tiene esa esencia boliviana.
En la escena que aparece, en medio de decenas de cámaras y micrófonos, es el líder de una manifestación, quienes apedrean a una caravana donde es trasladado un candidato a la presidencia boliviana, para luego discutir acaloradamente, pero con engaños logra pasar.
"La verdad la interpretación del papel no fue difícil, dirigir una manifestación ya lo había hecho en mis temporadas de dirigente con el Comité Cívico de Oruro, en resumen, el papel estaba como confeccionado para mí, una experiencia maravillosa y muy bien retribuida", detalló Ancalle.
El film fue estrenado en octubre de 2015 en casi 2202 salas en una semana, recibió críticas mixtas, tales como: "Las escenas principales se filmaron en Estados Unidos y Puerto Rico. Los actores protagónicos no rodaron en nuestro país", indica un comunicado de la productora Londra Films dirigida por Gerardo Guerra, quien fue el director de producción en Bolivia de "Our brand is crisis"
Sin duda una experiencia del todo gratificante y más cuando un orureño es parte de un film internacional.
"Cuando pienso en Oruro no puedo evitar sentir nostalgia, mi niñez y juventud en nuestra apacible ciudad, he vivido 44 años en Oruro desempeñando la carrera estudiada en la gloriosa Facultad Nacional de Ingeniería, un saludo a las nuevas generaciones de orureños y que Dios los bendiga", concluyó Ancalle.
"Experta en Crisis" (Our brand is crisis, título en inglés) del director David Gordon, producción de George Clooney y protagonizado por Sandra Bullock, refleja la campaña a la Presidencia de Bolivia de Gonzalo Sánchez de Lozada en 2002, y la intervención del gobierno de Estados Unidos en ella, revela las tácticas y batallas personales de los consejeros de primera clase para quienes nada es sagrado y ganar es lo único que importa.
El film tomó en cuenta a Casiano Ancalle, ingeniero, pastor evangélico, líder político y ex candidato a la presidencia de la república de Bolivia por el partido Arbol en 1993, actualmente radicado en Puerto Rico.
"Un día poco pensado me buscaron los cineastas de Hollywood para realizar el papel de dirigente campesino en la película que protagonizaría Sandra Bullock, papel que no dudaron en cederme por las facciones típicas de campesino boliviano y por la facilidad que demostré al interpretar ese papel, me llevaron a Nueva Orleans donde se montaba la filmación, campamento con un ferrocarril con varios trailers y uno de ellos tenía vestimenta boliviana y específicamente zapatos, pantalones, chompa, sombrero y chalina de campesino boliviano, maquillaje que me hicieron resaltar mis facciones de boliviano", relató Casiano.
El ex político boliviano, relató cómo de sorprendente es el movimiento logístico dentro la empresa cinematográfica en el país del Norte, donde desde la vestimenta, hasta la escenografía tiene esa esencia boliviana.
En la escena que aparece, en medio de decenas de cámaras y micrófonos, es el líder de una manifestación, quienes apedrean a una caravana donde es trasladado un candidato a la presidencia boliviana, para luego discutir acaloradamente, pero con engaños logra pasar.
"La verdad la interpretación del papel no fue difícil, dirigir una manifestación ya lo había hecho en mis temporadas de dirigente con el Comité Cívico de Oruro, en resumen, el papel estaba como confeccionado para mí, una experiencia maravillosa y muy bien retribuida", detalló Ancalle.
El film fue estrenado en octubre de 2015 en casi 2202 salas en una semana, recibió críticas mixtas, tales como: "Las escenas principales se filmaron en Estados Unidos y Puerto Rico. Los actores protagónicos no rodaron en nuestro país", indica un comunicado de la productora Londra Films dirigida por Gerardo Guerra, quien fue el director de producción en Bolivia de "Our brand is crisis"
Sin duda una experiencia del todo gratificante y más cuando un orureño es parte de un film internacional.
"Cuando pienso en Oruro no puedo evitar sentir nostalgia, mi niñez y juventud en nuestra apacible ciudad, he vivido 44 años en Oruro desempeñando la carrera estudiada en la gloriosa Facultad Nacional de Ingeniería, un saludo a las nuevas generaciones de orureños y que Dios los bendiga", concluyó Ancalle.
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